A principios del mes de octubre, Tita (4) y León (3 recién cumplidos) fueron invitados a un cumpleaños en Chicureo, de un compañero de primer ciclo del Jardín.
El cumpleaños fue muy bien organizado por los papas de Javier, había comida en abundancia y juegos para los niños, además de una piñata muy generosa y unas sorpresas espectaculares.
Casi al final del día, estaban los niños jugando en el castillo inflable, el que tenía unas pelotas plásticas pequeñas y otra grande como pelota de playa, con colores en forma de meridianos.
Yo estaba cerca del castillo conversando con otro papá, cuando veo a mi princesita Tita, llorando, me acerco rápidamente para ver que sucede y me doy cuenta que llora sujetando con ambas manos la pelota grande mientras un niño la tiene tomada del pelo, con una mano la sujeta de la cola de caballo.
Me acerqué y le dije "suéltala", luego le tomé yo el pelo he hice que el niño (creo que se llamaba Juan, quien debe haber tenido 4 años) la soltara.
Saqué a Tita del saltarín mientras la abracé y le di bebida, mientras trataba de calmarla. De pronto se acercó Leoncito y me dijo algo como "ese niño le pegó a Tita", a lo que yo le contesté, "León anda a pegarle" y el respondió "Ya", no le importó que el niño fuera más grande se acercó y en conjunto con el cumpleañero , cual equipo justiciero, he hicieron llorar a Juan.
Acto seguido se acercó la mamá de Juan para que los niños no pelearan, trató de detener la pelea y vio que su niño había salido perjudicado, luego cambió su discurso y en vez de decirle que no peleara le dijo "anda y pégale", yo estaba muy atento, pero seguí con Tita en brazos que aún estaba triste, León estaba de espaldas al suelo en el saltarín, se acercó Juan con malas intenciones, trató de pegarle cuando Leonicito reaccionó rápidamente tomando una pelota plástica y lanzandola, con una puntería muy aguda he impactando en la cara de Juan, que volvió a romper en llanto y salió a los brazos de su madre.
Leoncito, por defender a su hermana de la agresión, se ganó 2 estrellas ese día, Tita también se había defendido, le había lanzado una patada al niño, pero no fue suficiente.